lunes, 13 de agosto de 2012

Resumen de los JJOO de Londres 2012


Juegos Olímpicos: Acontecimiento deportivo que ocurre cada 4 años y en el cual se ve todo tipo de deportes que no sean el futbol. 

Sí, esta sería la definición mejor para resumir las olimpiadas de Londres donde todo el mundo veía la medalla de oro de los pupilos de la rojita y ni si quiera fueron capaces de ganar un partido. Pero,  como el futbol no lo es todo, en estos juegos vimos deportes de esos que solo nos acordamos en los años bisiestos (y no sólo en los que acaban en 2). Es una lástima, porque no nos damos cuenta del esfuerzo de esta gente que luchan por estar entre los mejores y hacerse con una medalla. O con un diploma o con una final, que nos se nos olvide que también eso merece el aplauso. Que ya lo decía Coubertin: “lo importante no es ganar, si no participar”.

Lo malo, que ahora nos alegramos con estos deportistas minoritarios, pero dentro de unas semanas ni nos acordaremos. A muchos le perderemos la pista, otros aparecerán en algún reallity tipo Supervivientes. Y otros, los más privilegiados, se reciclaran como seleccionadores o comentaristas (que de eso ya hablaremos más adelante). 

La primera medalla tardó en llegar y vino de mano de la natación. Una chica llamada Mireia Belmonte, a pesar de su asma y su alergia al cloro, fue capaz de ganar plata en 200 metros mariposa (luego vino otra de plata en 800 metros estilo libre). 





Estas 2 medallas no hicieron más que abrir lo que se podría resumir que fueron estos juegos para España: mujeres y agua. Sí, porque de las 17 medallas logradas, 11 fueron de mujeres y de los 11 deportes laureados, 7 son acuáticos (o al menos alguna prueba hay con elemento líquido como en el caso del Triatlón). 

Por lo que respecta a los deportes en equipo masculinos, quitando el basket, en los demás fueron de mal en peor. Ni si quiera en water-polo, donde España fue una potencia mundial, logró un puesto digno. 

 
Sin embargo, el femenino, logró una plata que supo a oro. No hay que olvidar que este era el debut de la selección española en unas olimpiadas y que apenas cuenta con 600 federadas. El seleccionador, Miki Oca, hace años participó en un reallity, no sé si os acordaréis.



El otro deporte en equipo donde se logró medalla fue en balonmano: bronce. Los chicos, desastrosos, también: 



Y del deporte acuático más plástico y espectacular de todos llegaron 2 metales: Natación sincronizada. Nuestras sirenitas siguen estando en la elite mundial (y hasta se tuvieron que cortar el pelo para ponerse el casquete):


En atletismo, mal, muy mal. Por primera vez en muchos años España no lograba estar en la final de 1500 (ni si quiera en la semifinal). Hay que ponerse las pilas para la próxima. 

Hubo muchos diplomas olímpicos, pero por gusto personal, destacó el cuarto puesto del equipo femenino de Gimnasia Rítmica, que nos devuelve una vez más a la elite de esta disciplina. Por unos minutos, soñamos con el bronce, pero no pudo ser. Quién sabe en 2016 en Río de Janeiro… 

 


Dejando atrás a los participantes, no hay que olvidar a 2 comentaristas de lujo que hubo en natación sincronizada y en gimnasia rítmica: Gemma Mengual y Almudena Cid. Ambas con éxito desigual y yo que escuché a las 2, tengo que reconocer que Almudena fue mucho más profesional y se comió estos juegos (periodísticamente hablando). La chica de goma que ahora todo el mundo la conoce como “la del rosco” por su matrimonio con el conocido presentador de Pasapalabra, Christian Gálvez, dio lecciones no sólo de gimnasia, sino de compañerismo y humanidad. Yo creo que estaba más nerviosa ella que las españolas participantes y en uno de las actuaciones se derrumbó. Cosas del directo y de los recuerdos de su época como gimnasta, hicieron que se pusiera a llorar como una magdalena. ¡Qué encanto de chica! Siempre me cayó bien y junto con su marido, son una de mis parejas preferidas; pero al escucharla no ha hecho más que darme cuenta de que vale más de lo que creía. Todos esperamos que siga comentando siempre que haya gimnasia.



En cuanto a los demás, la olimpiada tuvo 2 protagonistas:

Michael Phelps: Por batir el récord de medallas olímpicas.


Usain Bolt: Porque lo suyo no es humano.




Y la ceremonia de clausura, una vez más, fue más un concierto de rock que otra cosa. Por ahí pasaron desde John Lennon, Freddy Mercury hasta las Spice Girls, pero se olvidaron de los Rolling Stones

Ahora a eperar a Río de Janeiro para 2016 y mientras muchos ya sueñan con que Madrid sea la siguiente…


sábado, 11 de agosto de 2012

Concursos

Lectora de tot convoca un sorteo triple en su blog. Las bases AQUI




Kayena hace el sorteo de agosto. Las bases  AQUI




El blog Ciudad de los sorteos convoca un concurso donde se puede ganar el libro de Marc Levy La Química secreta de los encuentros. El plazo acaba el 7 de setiembre y las bases  AQUI 
 

jueves, 9 de agosto de 2012

Nostalgia TV: Sancho Gracia

En menos de 1 mes llevo 3 posts relacionados con gente que se nos va. Como sabéis, ayer nos dejaba uno de los grandes: Sancho Gracia, que todo el mundo recordara por su papel en Curro Jiménez. Confieso que no vi ni un capítulo entero de esta serie (y mira que la repitieron veces) donde sale un guapísimo Pepe Sancho y hasta Isabel Pantoja (antes de sus muchos antes). A Sancho Gracia siempre lo recordaré haciendo de Jarabo en la Huella del Crimen (si os contara que este asesino tuvo relación con gente que conozco no os lo creeríais). O recientemente en La comunidad.

Os dejo la cabecera de Curro Jiménez. D.E.P



Bonus Track: Ayer me acordé de uno de los Estudios 1 más recordados de la TV y en el que intervenía Sancho Gracia. Me refiero a Doce hombres sin piedad que trata de un jurado que tiene que decidir si alguien es inocente o culpable. Os recomiendo que lo veáis, ya que está colgado todo en you-tube:

martes, 7 de agosto de 2012

Reseña de Tempus Fugit de Javier Ruescas

  • Título: Tempus Fugit
  • Autor: Javier Ruescas
  • Editorial: Alfaguara
  • Año de Publicación: 2010
  • Nº de Páginas: 296


Conseguí este libro en un concurso que gané en el blog de Kayena. Lo cierto que no me llamaba en principio, dado que es un libro de corte juvenil, y bueno, una hace tiempo que no encaja en esta franja de edad y parece que, a priori, estos libros pueden resultar algo infantiles a los que ya dejamos la primera juventud hace tiempo. Si a esto añadimos que la historia entra dentro de la ciencia ficción, la cosa se complica ya que no me gusta nada la lectura fantástica. Así las cosas, el libro era un auténtico reto para mí y, una vez leído, ya digo que está superado con nota: me ha gustado muchísimo, me ha parecido muy entretenido y está muy bien escrito. Espero volver a leer de este joven escritor y, por supuesto, me seguiré animando con este tipo de lecturas, que además, son fáciles de leer y eso viene bien en determinado momentos. 

JAVIER RUESCAS, EL AUTOR:

Nació en Madrid en 1987, por lo que si la memoria no me falla, es el autor más joven de los que llevo leídos. Licenciado en Periodismo, lleva publicadas 4 novelas: la trilogía Cuentos de Bereth y ésta de Tempus Fugit. A su labor como escritor hay que añadir la de diseñador de varías páginas web relacionadas con la literatura juvenil. El próximo 4 de octubre, sale su novela más personal llamada Play (que va a ser una trilogía). De verdad, que creo que este chico promete y espero que tenga mucho éxito como escritor.




ARGUMENTO:

Por primera vez, voy a poner la sinopsis de la editorial para hablaros de la novela:

El mundo tal y como lo conocemos ya no existe. Una temible Plaga ha dejado en coma a numerosos adolescentes y la empresa Tempus Fugit se alza como la gran salvadora gracias a sus cabinas de teleporte. En esta situación la vida de tres jóvenes, se cruzarán sin motivo aparente pero con un destino común.

Un muchacho de otra época que solo desea regresar a su mundo, una joven sin pasado y un ladrón de futuros intentarán comprender quiénes son y cuál es su misión antes de que el amor los arrastre y el tiempo se agote.

Con esta sinopsis queda claro que nos encontramos ante uno de los temas más tratados en la humanidad: ¿se puede viajar a través del tiempo? Y, en ciencia ficción, siempre es un tema recurrente. Recordemos una de las grandes trilogías que nos cautivó en los 80 llamada Regreso al futuro, donde un profesor algo chiflado inventaba un coche programado para que cualquiera pudiera viajar a un tiempo distinto al actual. Así, el protagonista podía ver a sus padres de jóvenes o incluso a él mismo muchos años después (por cierto, en la tercera película salía 2012 como año del futuro y no se puede decir que acertara muchas cosas. Sólo que nuestro revival es de los 80). Bueno, a lo que iba, que aunque el tema de que si el hombre puede ser dueño de su tiempo, puede parecer algo trillado, lo cierto es que siempre da mucho de sí y se pueden crear historias originales y que siempre te hacen pensar. Porque fijaos, que si en el supuesto caso de que un día esto pudiera suceder, estaría claro que se podría manipular el destino de cada uno a su antojo. No quiero ponerme muy filosófica, pero quién sabe si se podrían evitar tantos errores en la vida… 
 
En esta historia, el hombre ya logró inventar un medio de transporte que no sólo le permite desplazarse de un lugar físico a otro, sino de un tiempo a otro. Esta empresa es Tempus Fugit y parece que han venido a salvar la tierra. Sin embargo, Hanna (una adolescente estrafalaria y solitaria) sospecha que no es oro todo lo que reluce y por eso decide investigar por su cuenta a través de Internet donde conoce a un tal Omega, que parece que está dispuesto a ayudarla. Un día, mientras recorre las calles con su bicicleta tropieza con un chico extraño que descubre que procede de otro tiempo. Se llama Pablo y su madre parece que ha sufrido uno de los extraños ataques de los que mucha gente son víctimas y que les hace permanecer prácticamente muertos en vida. Juntos tratan de descubrir qué es lo que hay detrás de esta Plaga que está afectando cada vez a más gente. 

OPINION PERSONAL:

Al analizar este libro hay que tener en cuenta, principalmente, que se trata de un libro destinado a un público juvenil. Pero, precisamente por esto, la escritura del mismo tiene más mérito si cabe. Hay que tener en cuenta, que cuando el lector va a ser alguien que necesita una lectura más fácil, hay que adaptarlo para ese público con vocabulario más fácil y sin profundidades, pero al mismo tiempo que se entienda. Ser capaz de sintetizar las ideas y simplificarlas. Y es lo que se logra con este libro: que con una historia fresca, juvenil y sencilla, se entienda todo a la perfección y encima, guste a todos los públicos.

Como ya os decía la principio, hacía años que no leía libros juveniles (que tampoco fueron demasiados en esa época, desgraciadamente) por lo que tuve que cambiar el chip en cuanto empecé a leerlo y enseguida me encontré metida de lleno en una historia interesante con todos los ingredientes para hacerla atractiva y entretenida. 
 
En primer lugar, los personajes están perfectamente descritos y enseguida empatizas con ellos. Hanna, me pareció el más elaborado y en parte me recordó a Lisbeth Salander de Millenium: inadaptada, con ropa nada común y que decide tomarse la justicia por su mano. La relación que mantiene con Pablo me pareció encantadora: 2 personas procedentes de épocas tan distintas y que logran simpatizar a pesar de tantas barreras que les desunen. 
 
Al principio, la historia está narrada a través de las voces de los protagonistas principales, por lo que tienes que ir atando cabos hasta que a la mitad o así, todo se pone en su sitio. No queda ningún cabo suelto y el final no digo que no fuera inesperado y de los que te hacen quedarte con la boca abierta. Eso sí, nunca pensé quién iba a cerrar la historia.

Los capítulos son de desigual duración y hay algunas que duran solamente 2 páginas. Al principio de cada uno, viene una frase relacionada con el tiempo. Entre otras encontramos: 

“No pienso nunca en el futuro porque llega muy pronto” de Albert Einstein

“El futuro nos tortura y el pasado nos encadena. He aquí por qué se nos escapa el presente” de Gustave Flaubert

“Siempre aquel que construye el futuro tiene derecho a juzgar el pasado”  de Nietzsche

Finalmente, diré que Tempus Fugit es una expresión latina que se podría traducir como “El tiempo se escapa” o “El tiempo vuela”. Lástima que los actuales bachilleres no tengan el latín como asignatura obligatoria. Los romanos,  como siempre invitando a que no se desaproveche el tiempo, que es muy valioso. Esta expresión no es tan conocida como la mítica Carpe Diem, que muchos utilizamos como lema. 

CONCLUSION: 

Una novela de corte juvenil muy bien desarrollada que te hace pensar si alguna vez podríamos ser dueños de nuestro tiempo y lo significa el tiempo en nuestras vidas. Muy recomendable. 















lunes, 6 de agosto de 2012

Recordando a... Chavela Vargas


Ayer domingo en que un jamaicano dejaba claro que lo suyo es la velocidad (y 7 de los que iban con él no se lo pusieron nada fácil) fallecía Chavela Vargas. Para muchos españoles de mi generación, la dama de poncho rojo, pelo de plata y carne morena, está íntimamente relacionada con Joaquín Sabina. Es más, la conocimos gracias a él, con la ya mítica canción titulada Por el bulevar de los sueños rotos donde habla de ella y dice entre otras cosas que “las amarguras no son amargas cuando las canta Chavela Vargas”.

Ayer el propio Joaquín Sabina, le dedicó una carta de despedida: 

Andaba dibujando en un cuadernito, una costumbre que recién adquirí, cuando vi por la televisión, encendida sin sonido, la imagen de Chavela. Di voz al aparato. Se nos fue, escuché. Y me cogió un llanto irreparable. Lo que nunca me había sucedido. Siempre me culpé por no ser capaz de llorar con la muerte de mis padres, pero esta vez me venció el desconsuelo. Yo nunca me tomé copas con mis ídolos: Bob Dylan, Leonard Cohen o Brassens. Y sí, con Chavela, con la que he cantado, nos hemos abrazado y reído hasta hartarnos. Todas esas veces cuentan y contarán siempre entre las más grandes cosas que me han sucedido en la vida.

Será difícil, por ejemplo, olvidar cómo la conocí. Fue una noche de hace unos veinte años, en Madrid, en la sala Morasol. Dijo: “Yo vivo en el bulevar de los sueños rotos”. Y yo tuve que escribirle una canción con esa frase. Ya se había recuperado de su alcoholismo. Calculaba que había bebido algo así como 1,8 millones de botellas de tequila y solía decirme cuando me veía beberlo a mí: “Joaquín, ese tequila tuyo es muy malo; el bueno de verdad ya nos lo bebimos José Alfredo Jiménez y yo”. Al conocer la triste noticia, que todos veníamos anticipando, he sentido la necesidad de bajar al bar a tomar uno a su salud, aunque el brebaje sin ella siempre será de los malos.

Aquella primera vez, pedí a Pedro Almodóvar que nos presentara. Al acercarme, escuché cómo él le contaba quién era yo, pues Chavela no tenía la menor idea. “La admiro desde niño”, le dije. “Yo también le admiro mucho a usted”, contestó. Ante la mentira, exclamé. “Vete a la mierda”. Nos fundimos en un largo abrazo del que nunca nos libramos hasta ayer mismo, incluso aunque no pudiéramos vernos en su última visita a España, un viaje que quizá no debió hacer, pues no estaba en condiciones. Entonces, yo estaba de gira y a ella la ingresaron en un hospital.

Con su desaparición, se pierde una manera de cantar llorando, un quejío inigualable, una expresividad fuera de lo común. Unos cojones y unos ovarios nunca vistos en la música popular desde la muerte del bandoneonista Ricardo Goyeneche. Ella no vendía una voz, vendía un estilo. Era una maestra en perder la primera al tiempo que ganaba lo segundo. Algo en lo que yo, sin duda, tengo mucho que aprender. En estos momentos de pérdida me digo: ¡Quién pudiera reír como llora Chavela! Y recuerdo algo estas palabras de Almodóvar: “Desde Jesucristo, nadie ha abierto los brazos como ella”.

Joaquín Sabina.

 
Os dejo 2 canciones:

La primera es Noche de bodas, donde Sabina canta con Chavela. Ya sabéis: “que todas las noches sean noches de bodas, que todas las lunas sean lunas de miel": 



Y, por supuesto, Por el bulevar de los sueños rotos. No canta Chavela, pero no hace falta. Una de las mejores canciones del flaco, con música de Los Secretos, que no se me olvide. Hasta siempre, Chavela, quién pudiera reir como llorabas tú:




En el bulevar de los sueños rotos 
vive una dama de poncho rojo, pelo de plata y carne morena. 
Mestiza ardiente de lengua libre, 
gata valiente de piel de tigre 
con voz de rayo de luna llena. 

Por el bulevar de los sueños rotos 
pasan de largo los terremotos 
 y hay un tequila por cada duda. 
Cuando Agustín se sienta al piano 
Diego Rivera, lápiz en mano, 
dibuja a Frida Kahlo desnuda. 

Se escapó de cárcel de amor, 
de un delirio de alcohol, 
de mil noches en vela. 
Se dejó el corazón en Madrid 
¡quien supiera reír como llora Chavela! 
Por el bulevar de los sueños rotos 
desconsolados van los devotos 
de San Antonio pidiendo besos 
Ponme la mano aquí Macorina 
rezan tus fieles por las cantinas, 
Paloma Negra de los excesos. 

Por el bulevar de los sueños rotos
 moja una lágrima antiguas fotos 
y una canción se burla del miedo. 
Las amarguras no son amargas 
cuando las canta Chavela Vargas 
y las escribe un tal José Alfredo. 
(Estribillo) 

Las amarguras no son amargas 
 cuando las canta Chavela Vargas 
y las escribe un tal José Alfredo. (
Estribillo) 
Por el boulevar de los sueños rotos...

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